Ecuador
Desde la niñez sembraron en nosotros el respeto hacia nuestros mayores, porque en la cultura quechua de nuestra comunidad nuestros mayores tienen un valor muy grande y para nosotros son los maestros de la vida.
Entonces esta es la semilla que plantaron nuestros padres y vamos creciendo mirando al otro no sólo porque es hombre o mujer sino porque es nuestro hermano y hermana que nos va a enseñar muchas cosas de la vida para crecer, para dar nuestro aporte a la comunidad en el momento que nos necesita.
Cuando el Dios de la vida me invitó a participar de su proyecto, el me habló desde el barrio donde vivía, me mostró la realidad, me recordó la raíz de donde venía, me hizo meditar para darle una respuesta a su invitación y después de un tiempo se la di.
Entonces esta es la semilla que plantaron nuestros padres y vamos creciendo mirando al otro no sólo porque es hombre o mujer sino porque es nuestro hermano y hermana que nos va a enseñar muchas cosas de la vida para crecer, para dar nuestro aporte a la comunidad en el momento que nos necesita.
Cuando el Dios de la vida me invitó a participar de su proyecto, el me habló desde el barrio donde vivía, me mostró la realidad, me recordó la raíz de donde venía, me hizo meditar para darle una respuesta a su invitación y después de un tiempo se la di.
Para vivir la interculturalidad, nuestros padres tienen que seguir sembrándola en nuestros corazones, de lo contrario, será muy difícil aprenderla en proceso educativo de la escuela, colegio y universidad.